Para quien toca el violín como una forma de adorar

Las alabanzas que quieres tocar, escritas para el nivel que tienes.

Doce alabanzas de los grupos más famosos del momento, escritas y digitadas por una profesora de violín y ordenadas de la más fácil a la más difícil — con la pista de acompañamiento incluida. Sin tener que subir de nivel, sin descifrar las partituras mal escritas que circulan por internet, sin perder horas sacando cada canción de oído y sin depender de que el domingo haya banda.

Un violín apoyado sobre una banca de madera, con la luz de la mañana entrando por una ventana de vidrios de color

Sí, quiero tocar en mi iglesia

Los dedos y el arco ya están marcados. Abres y tocas.

12 alabanzas conocidas Ordenadas por nivel Garantía de 7 días Pago único

Si te reconoces acá, esto es para ti

No es que no le pongas ganas. Es que nunca te dieron con qué.

Llevas tiempo estudiando y no tienes ni una canción para tocar

En clase viste ejercicios, escalas y estudios. Nada que puedas tocar delante de alguien.

Bajas partituras gratis y no puedes con ninguna

Las abres, no se parecen a la canción que conoces, y las cierras. Y te quedas pensando que el problema eres tú.

Se te va la tarde sacando una sola canción de oído

Y cuando por fin te sale, la siguiente vuelve a empezar de cero.

Practicas solo y suena pobre

El violín hace una nota a la vez: sin nada debajo, practicar se parece a hacer ejercicios y no a hacer música.

Qué cambia

Seis cosas que ninguna partitura bajada de internet te dio.

1

Por fin tocas una canción entera, de principio a fin

No un fragmento ni un ejercicio: la canción completa, de las que tu congregación reconoce desde el primer compás.

2

Dejas de creer que el problema es tu nivel

Cuando la partitura está bien escrita, lo que parecía imposible se vuelve cuestión de practicar un rato.

3

Te sientas a tocar y ya sabes qué dedo va en cada nota

Los dedos y el arco están elegidos para que cada frase salga con el menor esfuerzo posible. No tienes que resolver nada.

4

Te ahorras las horas de sacar la canción de oído

Lo que antes te llevaba una tarde entera ya está escrito, nota por nota.

5

Tu rato de practicar se vuelve un rato con Dios

Deja de ser una tarea pendiente del día y pasa a ser el momento en que te encuentras con Él.

6

Tocas algo hermoso, y se nota en la cara de la gente

Las doce fueron elegidas también por eso: porque valen la pena como ofrenda.

Por qué hasta ahora no te salía

No te falta nivel. Te faltó material escrito para tu nivel.

Las alabanzas que circulan por internet las transcribió gente que toca de oído, no gente que enseña. Traen errores, el ritmo está anotado exactamente como suena en la grabación, y están escritas en los tonos en que se canta — que en el violín son justo los que no entran en la mano. Para alguien que recién empieza, eso no es difícil: es ilegible.

Suena difícil, se toca fácil. Cada una de las doce pasó por un filtro de cuatro: que sea conocida, para que la congregación la reconozca desde el primer compás. Que sea fácil, para una mano principiante. Que sea hermosa. Y reescrita, con el ritmo simplificado sin que deje de ser esa canción, y con los dedos y el arco ya elegidos para que salga con el menor esfuerzo posible.

Manos de una violinista tocando, con la partitura abierta sobre el atril

El violín no está en la iglesia para hacer volumen. Está para ese momento en que todo baja y la gente cierra los ojos. Tocar una alabanza no es ejecutar una melodía: es ofrecer algo. Y lo que se ofrece, se elige.

Cómo funciona

Tres pasos, y hoy mismo estás tocando.

1

Recibes el libro y las pistas

Te llegan al correo apenas terminas la compra. Se descargan y quedan tuyos.

2

Eliges tu canción y la escuchas

Primero la pista con el violín grabado, para saber cómo tiene que sonar. Los dedos y el arco ya están marcados en la hoja.

3

Pones la pista y tocas encima

Eso ya es la canción completa: el acompañamiento abajo y tu violín arriba. En tu casa, o el domingo en el culto.

Sí, quiero tocar en mi iglesia

Sin instalar nada y sin esperar: se descarga y ya está.

Qué recibes

Dos piezas que trabajan juntas.

El libro de las doce alabanzas para violín, abierto sobre una mesa de madera

El repertorio

El libro de las 12

Libro digital en PDF de 21 páginas con las doce alabanzas completas, ordenadas de la más fácil a la más difícil para que sepas exactamente por cuál empezar: los dedos marcados nota por nota, el arco indicado, y la letra de cada canción para que sepas en todo momento por dónde va cantando la congregación y dónde entras tú.

Un teléfono reproduciendo la pista de acompañamiento junto a un violín

El acompañamiento

Las 12 pistas para tocar en la iglesia

El acompañamiento de cada canción, sin violín: la melodía la pones tú. Suena completo por debajo, así que puedes tocar en tu casa o el domingo en el culto sin depender de que haya banda, tecladista ni nadie más disponible.

Un vistazo adentro

Así se ve una hoja por dentro.

Aire entre los pentagramas, el número de cada dedo escrito sobre la nota, el arco indicado y la letra debajo. Nada amontonado, nada que descifrar.

Detalle de una página del libro: la partitura con los números de los dedos escritos sobre las notas

De regalo durante los próximos 15 minutos

Y además, te llevas a la profesora a tu casa.

Auriculares junto a un violín y la partitura, escuchando la pista guía

El regalo

Las 12 pistas guía, con mi violín tocando

«¿Y cómo sé si lo estoy tocando bien?» Cada canción viene también con el violín grabado encima del acompañamiento, para que escuches cómo tiene que sonar antes de intentarla. Resuelve lo que la partitura no dice: el aire, dónde respira la frase, cuánto dura de verdad cada nota.

Lo que nos escriben

Mensajes de quienes ya están tocando.

La oferta

Todo junto, con un solo pago.

El libro de las 12, ordenadas por nivelUSD 30
Las 12 pistas para tocar en la iglesiaUSD 18
Regalo — Las 12 pistas guía, con mi violínUSD 12
Valor totalUSD 60
USD 60 USD 15

Hoy ahorras USD 45 — el 75 % menos.

Pago único. El material queda tuyo para siempre, sin suscripción.

El regalo vence en

15 min 00 seg

Pasado ese tiempo el precio es el mismo: es el regalo el que desaparece.

Sí, quiero tocar en mi iglesia

Acceso inmediato · Garantía de 7 días · Sin suscripción

Quién está detrás

El escritorio de la profesora: un violín, el lápiz y las partituras anotadas a mano

Raquel Mendoza, profesora de violín

Armé este libro para mis propios alumnos. Los veía llegar con alabanzas bajadas de internet que me horrorizaban por lo mal escritas, y los veía concluir que el problema era su nivel cuando el problema era la hoja.

Así que elegí doce de los grupos más famosos del momento y las escribí de nuevo: elegí los tonos que sí entran en la mano, simplifiqué los ritmos sin que dejaran de ser la canción, marqué los dedos y el arco uno por uno, y grabé el acompañamiento y el violín de cada una para que nadie tuviera que practicar en silencio. Es el material que me hubiera gustado tener cuando empecé a tocar en mi iglesia.

4,8 sobre 5, según quienes ya están tocando
AK Ana Karen R.
Compra verificada

★★★★★

Llevaba ocho meses de clases y solo sabía ejercicios. La primera del libro me salió el mismo fin de semana y la toqué en el culto dos domingos después. Nunca pensé que iba a ser tan rápido.

MS Miriam S.
Compra verificada

★★★★★

Yo siempre sacaba todo de oído porque las partituras que encontraba no las entendía. Estas se leen. Eso solo ya valía lo que pagué.

JT Josué T.
Compra verificada

★★★★★

Doy clases en la iglesia y me pasaba las tardes copiando alabanzas a mano para cada alumno. Ahora les doy la hoja y listo. Me ahorró semanas.

GM Gabriela M.
Compra verificada

★★★★☆

Muy bueno, de verdad. Le pongo cuatro porque me hubiera gustado que trajera más canciones — ojalá saquen un segundo tomo, lo compro igual.

DO Daniel O.
Compra verificada

★★★★★

Las pistas son lo mejor. Practicar solo era deprimente, con el acompañamiento abajo suena a canción de verdad y dan ganas de seguir.

PV Paola V.
Compra verificada

★★★★★

Lo compré con miedo de que fuera muy difícil para mí. Tiene los dedos escritos sobre cada nota, así que no tuve que adivinar nada.

La garantía de la primera canción — 7 días

Si no logras tocar ninguna, no lo pagas.

Elige una de las doce, escucha la pista guía y tócala con su acompañamiento. Si después de hacer eso sigues sin poder con ninguna, escríbeme y te devuelvo los 15 dólares completos. El libro y las pistas te los quedas igual.

La garantía es sobre un resultado y no sobre si te gustó: lo que prometo es que puedas tocarlas, así que eso es lo que respondo. Para pedir la devolución solo hace falta que lo hayas intentado una vez.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan antes de comprar.

Llevo poco tiempo tocando. ¿No va a ser muy difícil para mí?

Están escritas justamente para eso. Los dedos y el arco ya vienen marcados, así que no tienes que resolver nada por tu cuenta: eliges la que más te guste y empiezas por esa.

No soy bueno leyendo partituras. ¿Igual me sirve?

Sí, y probablemente sea por eso que hasta ahora te costó. Lo que bajaste gratis estaba escrito de una forma que casi nadie puede leer. Acá los ritmos están simplificados y además tienes la pista con el violín grabado para escuchar cómo suena antes de intentarlo.

¿Necesito que alguien me acompañe para que suene bien?

No. Cada canción viene con su pista de acompañamiento sin violín. Tocas encima y suena completo, solo en tu casa o el domingo en el culto.

¿Puedo tocar estas canciones en el culto de mi iglesia?

Para eso están hechas. Las doce pistas no llevan violín encima justamente para que la melodía la pongas tú, delante de la congregación.

¿Qué canciones trae?

Doce alabanzas modernas, de los grupos más famosos del momento: las vas a reconocer desde el primer compás y tu congregación también. Vienen ordenadas de la más fácil a la más difícil, y ves la lista completa al momento de la compra.

¿Es una suscripción?

No. Es un pago único de 15 dólares y el material queda tuyo para siempre. No se renueva nada ni se cobra nada más.

¿Cuándo lo recibo?

Apenas terminas la compra te llega el acceso al correo que pusiste. Se descarga y ya está: no hay que instalar nada ni esperar un envío.

Hay partituras cristianas gratis en internet. ¿Qué me da esto que no tenga?

Cuatro cosas que las gratis no tienen: están escritas para una mano principiante en vez de transcritas de oído, traen los dedos y el arco marcados por una profesora, vienen con la pista para tocar encima y con la grabación del violín para escuchar cómo tiene que sonar. Si las gratis te hubieran servido, no estarías leyendo esto.

Una última cosa

Aprendiste a tocar por algo. Que tenga a dónde ir.

Doce alabanzas de los grupos más famosos del momento, ordenadas de la más fácil a la más difícil, con los dedos y el arco marcados, la letra debajo, la pista para tocar encima y la grabación de mi violín para guiarte. Se descarga hoy y el próximo domingo ya tienes algo que ofrecer.

Sí, quiero tocar en mi iglesia

Pago único · Garantía de 7 días · Acceso inmediato

12 alabanzas completas Con pista para acompañarte Sin suscripción El material es tuyo
MELODÍAS CELESTIALES — USD 15 Sí, lo quiero